Lo cotidiano

El otro día recibí esta emotiva carta de mi gran sobrino Nico y me hizo muchísima ilusión. Un aplauso para Nico, un gran chaval, muy puro, de los que usa pluma y tinta porque le da la gana. ¡Nico, sigue siendo el amo en todo!

A continuación, una foto que me sacaron por la universidad vestido con la tradicional vestimenta bengalí: kurta dhoti. Vestirse así requiere cierta preparación, pues para colocar bien el dhoti se suele tardar unos cinco minutos. Ingeniería pura y dura, pero una vez puesto no te lo quita nadie, ¡es super cómodo!

A continuación, os enseño la multa que me han puesto en la residencia. Esta gente aprovecha cualquier ocasión para sacar dinero. Hay que tener en cuenta cómo es la residencia. Aquí cada uno hace lo que le apetece, los más salvajes destrozan el mobiliario y tiran la basura por la ventana, y ninguna de las reglas se cumplen. Todo lo que está prohibido tener en la habitación lo tenemos. Es tal la libertad que hay, que es irrisorio que de vez en cuando quieran aplicar las reglas. Durante el día hay un guarda en la entrada que se encarga de echar la siesta. Por las noches la cosa cambia. Hay un ex-militar con una escopeta vigilando, y cuando hay un problema y sube a los pisos de arriba le faltan al respeto. Yo por si acaso suelo apartarme, no vaya a ser que en un momento de ira utilice la escopeta.

Por lo demás, cabe mencionar que el otro día hubo una gran tormenta fruto de la cual murieron cinco personas en Calcuta y la mitad de los árboles del campus cayeron fulminados por los rayos. Gran parte de la ciudad se inundó, y en el campus el agua llegaba casi hasta las rodillas. Una semana después, siguiendo la moda bengalí, los árboles siguen por los suelos y las vallas derruidas. Nadie ha pensado en recogerlos.

Cambiemos de tema. En el estado de West Bengal hay una gran afición por el fútbol. A dos minutos del campus tenemos el segundo estadio más grande del mundo (Salt Lake Stadium), que se usa menos de una vez al mes. El fin de semana pasado jugamos un torneo de fútbol en las proximidades, y como los indios son pésimos, pude destacar.

  

Y por último, un vídeo sobre un campeonato de Kabaddi en nuestra universidad, entre los diferentes cursos. Se trata de un deporte de mucha antigüedad, que se inventó hace miles de años. Es divertido jugar pero verlo no. Es como ver un partido de campo quemado, lo cual es deprimente. Pero los estadios se llenan cuando juega la selección india, así que algo debe de enganchar. Tuve la mala suerte de que alguien me vio grabando los partidos (editar es mortal) y me pidió más tarde que produjese un vídeo épico. Por aquí ha tenido éxito el vídeo, a ver si os gusta. Os recuerdo que para ver mis vídeos en alta definición tenéis que reproducirlos en pantalla completa y buscar un botón con forma de tuerca, donde tenéis que pinchar y elegir “720p”. Esto es un aviso para mis lectores del baby boom y los setenteros y ochenteros con pocas aptitudes informáticas.

Kabbadi – ver vídeo.

Los comentarios están cerrados.

más leídas

Dinero y flamenco

El dinero. Ese sucio invento capaz de comprarlo todo. Burdel de desgracias, mercadillo de desdichas, elixir de las malas gentes. Ha sido en ocasiones objeto…

La deshumanización gentilicia

Mediocre es la obra que el acto fúnebre conmemora. Sobre el ataúd camina un fantasma sin decir nada. Delante del gentío vestido de luto sube…

Historia de una finca

Tres noches nada más, he tardado en leer la obra insignia de José y Jesús de las Cuevas. Para algunos "la mejor novela jamás escrita…

El renacer de García-Álix

Siempre he admirado a Alberto García-Alix (León, 1956). Como fotógrafo comenzó sus andaduras durante su juventud en los años de la Movida Madrileña y desde entonces…

MÁS ARTÍCULOS